Gran parte del planeta se volvió “caminable”. Lugares impensados, bloqueados por el bosque o impedidos por las alturas de las montañas son el anhelo de quienes buscan llegar a pie a gran parte del globo. Así es como se abrieron caminos y senderos por doquier, respondiendo al auge de una disciplina que cada vez gana más adeptos. Mientras el trekking conquista, literalmente, más terreno, distintos destinos se posicionan como los mejores desafíos y paisajes para recorrer con zapatillas.
Dónde está el tren suspendido entre montañas que deslumbra como el más bello de SudaméricaLa reconocida revista de viajes Time Out reveló su listado de las mejores rutas de senderismo del mundo donde los destinos de Sudamérica también tienen un lugar destacado. Elaborado a partir de las experiencias de la red de viajeros asociados a la revista, este ranking sobresale por paseos emblemáticos, algunos de apariencia ficticia debido a su belleza y naturaleza prístina. Entre todos los lugares célebres de la Tierra, nuestra región también tiene espacio.
El secreto mejor guardado de la Patagonia austral
Hacia la parte más austral del continente, donde los extremos se aglutinan en el “fin del mundo”, se encuentra el Parque Nacional Torres del Paine, en la Patagonia chilena. Este inmenso recorrido se destaca por su Circuito Torres del Paine, uno de los más buscados del planeta. Pero hará falta viajar unos 900 kilómetros al sureste para encontrarse con un sistema menos conocido, “igual de digno de la obsesión de un excursionista”, según Time Out y ese es el Circuito Dientes o “Dientes Navarino”.
Este recorrido es la ruta de senderismo más austral del globo, un circuito de 37 kilómetros en la Patagonia chilena, a tan solo 96 kilómetros del extremo sur de Sudamérica y, sin duda, una de las rutas más remotas del mapa. Se estableció a principios de la década de 1990 y recibe menos de cien excursionistas al año, en parte debido a su aislamiento. El punto de partida es Puerto Williams, un remoto hogar de unos 2000 residentes, conectado con el universo exterior por seis vuelos semanales.
Una aventura extrema para valientes
La belleza de la Patagonia no decepciona. Quien visita debe ir preparado para quedarse sin aliento y no solo por el esfuerzo físico. Las famosas cumbres, al igual que sus hermanos del norte, con sus picos escarpados, se alzan desde el mar y alcanzan casi los 1200 metros de altura en el macizo de los Dientes de Navarino. Pero a diferencia de las excursiones en las populares Torres del Paine, esta ruta ofrece una experiencia única, casi inédita hoy en día, y es probable que cualquier grupo de excursionistas sea el único en el sendero.
De acuerdo con la revista, la mejor época para hacer senderismo en la zona es desde diciembre hasta principios de abril. Los excursionistas independientes pueden intentar completar el circuito de seis días, pero la compleja logística para llegar a esa remota zona lleva a requerir empresas guía.
El mapa global de los senderos imperdibles
El prestigioso ranking de Time Out no se agota en las latitudes sudamericanas; de hecho, el Viejo Continente pisa fuerte en las primeras posiciones. El listado está encabezado por el emblemático Camino Francés (Camino de Santiago) en España, una travesía cultural e inmersiva de casi 800 kilómetros, seguido de cerca por la espectacular Ruta de Cares en los Picos de Europa. La representación europea se extiende hacia los senderos jurásicos del GR-131 en La Gomera (Islas Canarias), los imponentes paisajes escoceses de West Highland Way, la mística ártica del Kungsleden en Suecia y el desafiante ascenso al Monte Snowdon en Gales.
Cruzando los océanos, la lista despliega opciones tan diversas como exóticas. En Oceanía destaca el imponente Gran Paseo Oceánico de Australia, mientras que Medio Oriente y Asia cautivan con el histórico Sendero de Jordania, la milenaria ruta de peregrinación Nakahechi (Kumano Kodo) y el icónico ascenso al Monte Fuji, ambos en Japón. Finalmente, el continente americano se completa con el paradisíaco y exigente Sendero Kalalau en las costas de Hawái (EE. UU.) y la indómita selva del Sendero Nacional Waitukubuli en la isla caribeña de Dominica, consolidando un abanico de opciones para todos los niveles de osadía.